Tampico supera siete años de violencia extrema gracias a la organización ciudadana
Entre 2007 y 2014, la zona sur de Tamaulipas atravesó la etapa más oscura de su historia contemporánea, un periodo donde los secuestros, las extorsiones, los negocios incendiados y la aparición de cuerpos colgados en puentes paralizaron la vida económica y obligaron a los comercios a cerrar antes del anochecer.
La crisis alcanzó su punto más crítico en 2014; de acuerdo con Jorge Charles Coll, actual coordinador ejecutivo de la Mesa Ciudadana de Seguridad y Justicia Zona Sur, tan solo en ese año se documentaron alrededor de 120 denuncias por secuestro, una cifra alarmante considerando que se estima que solo el 1% de estos delitos era reportado.
El impacto fue tan severo que, según estimaciones del Inegi, más de seis mil familias abandonaron los municipios de Tampico, Madero y Altamira.
Sin embargo, el punto de inflexión para recuperar la paz no provino de un operativo aislado, sino de la articulación de la sociedad.
La creación de una mesa de seguridad permitió que empresarios, organizaciones civiles y autoridades de los tres niveles de gobierno se reunieran sistemáticamente para evaluar la incidencia delictiva, exigir resultados y coordinar acciones, demostrando que la presión pública y la corresponsabilidad ciudadana fueron los verdaderos motores para reducir la impunidad y devolver la tranquilidad a las calles.

