Tamaulipas colapsa: CNDH reprueba a la mayoría de los penales del estado
Ciudad Victoria, Tamaulipas.— El fracaso en las políticas de reinserción social y el abandono sistemático de las cárceles estatales quedaron al descubierto tras la publicación del más reciente Diagnóstico Nacional de Supervisión Penitenciaria emitido por la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH), el cual otorgó una calificación reprobatoria global de 5.93 al sistema penitenciario de Tamaulipas.
El informe revela un escenario alarmante de gobernabilidad y violaciones a los derechos humanos al interior de los Centros de Ejecución de Sanciones (CEDES), donde la mayoría de los penales del estado obtuvieron calificaciones por debajo del mínimo aprobatorio. Entre los centros con los peores indicadores destacan los penales de Matamoros, Reynosa y Ciudad Victoria, los cuales sufrieron un desplome drástico al registrar puntajes reprobatorios que reflejan la incapacidad de la administración actual para garantizar condiciones dignas y seguras para la población penitenciaria.
Autogobierno, corrupción y deficiencias críticas
La evaluación de la CNDH documenta fallas graves que van desde servicios de salud insuficientes, falta de separación adecuada entre hombres y mujeres y deficiencias en la alimentación, hasta el preocupante fenómeno del autogobierno, especialmente en el penal de Reynosa, donde se detectó que los reclusos realizan funciones propias de la autoridad. Asimismo, se reportaron carencias alarmantes en la atención a grupos vulnerables, adultos mayores, personas con VIH y menores que viven junto a sus madres en reclusión.
Mientras los penales del centro y norte del estado se hunden en la reprobación y la opacidad, los escasos centros que lograron una evaluación aprobatoria de panzazo —como los de Altamira y Nuevo Laredo— arrastran severas deficiencias en materia de higiene, prevención de incidentes violentos y falta de normatividad interna. Esta radiografía confirma que el sistema penitenciario en Tamaulipas sigue siendo una bomba de tiempo ante la evidente negligencia oficial.

