Fin al adiestramiento
Tamaulipas.— En una decisión que marca un parteaguas en el sistema escolar y de regulación privada del estado, las autoridades de Tamaulipas anunciaron que las instituciones y campamentos que operan bajo el formato de “escuelas militarizadas” deberán abandonar el adiestramiento castrense para alinearse estrictamente al modelo de educación regular.
Esta determinación gubernamental surge como una respuesta directa a la creciente presión social y a la reciente tragedia ocurrida en la Academia Militarizada Doenitz, en Ciudad Madero, donde la pérdida de la menor Dafne destapó una serie de denuncias por presuntos abusos físicos, maltrato psicológico y castigos corporales extremos amparados bajo la justificación de la “disciplina militar”.
Nuevos lineamientos y prohibiciones
De acuerdo con las nuevas disposiciones, los planteles privados que ofertaban este tipo de formación tendrán prohibido implementar tácticas de adiestramiento de corte militar, así como cualquier tipo de sometimiento o castigo físico. A partir de ahora, su currícula, protocolos de convivencia y métodos disciplinarios deberán apegarse íntegramente a los lineamientos normativos, pedagógicos y de derechos humanos establecidos por la Secretaría de Educación.
Las instituciones contarán con un periodo de transición estricto para modificar sus reglamentos internos y certificar a su personal bajo un enfoque pedagógico. Aquellas academias que no logren acreditar su transformación hacia un entorno educativo seguro, o que mantengan esquemas de jerarquía y subordinación militarizada, enfrentarán la clausura definitiva y la revocación inmediata de sus permisos de operación.
Auditoría estatal
A la par de esta medida, se iniciará una revisión exhaustiva para auditar el estatus legal de todas las academias de formación civil, internados y campamentos de verano en la entidad. El objetivo central de esta intervención es garantizar que ningún plantel opere en la clandestinidad normativa y asegurar que el bienestar integral de los jóvenes tamaulipecos jamás vuelva a estar subordinado a métodos coercitivos.

