47 mil desplazados por violencia: la cifra que Tamaulipas desconoce
Ciudad Victoria, Tamaulipas.- Mientras en los boletines oficiales Tamaulipas aparece como un estado “tranquilo”, el INEGI documentó otra realidad en su Censo 2025: al menos 47 mil tamaulipecos tuvieron que abandonar su casa por inseguridad y violencia.
No por empleo. No por estudios. Por Inseguridad.
La cifra proviene de la Encuesta Nacional de Victimización y Percepción sobre Seguridad Pública (ENVIPE), el instrumento más amplio del país para medir el delito que no se denuncia. Ahí se pregunta directamente si algún integrante del hogar tuvo que irse de su vivienda por inseguridad.
47 mil personas respondieron que sí.
Para dimensionarlo es como si toda la población de Miguel Alemán y Mier junta hubiera tenido que dejar su domicilio en un solo año. Es desplazamiento forzado interno, el mismo fenómeno que México reconoce en Chiapas o Guerrero, pero que en Tamaulipas no tiene un padrón, no tiene protocolo de atención y no existe en el discurso oficial.
Cuestionado este lunes sobre el dato del INEGI, el Secretario de Seguridad Pública de Tamaulipas respondió:
“No sé de qué año está. ¿Del 2025? Ahorita yo te digo que estamos seguros y vamos avanzando en el plan de seguridad. Yo no les miento nada, yo te estoy diciendo los datos que yo tengo”.
El funcionario insistió en que la percepción en el estado es de tranquilidad:
“Y decimos que la seguridad impera en todo el estado. Tráfico, tránsito, centros turísticos, nos están visitando gente, pues yo digo que estamos tranquilos”.
“Hasta ahorita, no, todo, yo siento que han inhibido mucho la presencia de esto”.
La respuesta expone la brecha entre dos formas de medir la seguridad. La Secretaría mide carpetas de investigación y detenciones. El INEGI mide victimización directa en hogares. Cuando en Tamaulipas más del 90% de los delitos no se denuncia, según el propio instituto, el primer indicador siempre va a verse mejor que el segundo.
¿De dónde salen esos 47 mil?
El patrón que se ha documentado en los últimos tres años es consistente: familias de ejidos de Burgos, Cruillas, San Carlos, San Fernando, Jiménez y la franja ribereña – Guerrero, Mier, Miguel Alemán, Camargo y Díaz Ordaz – que dejan sus casas tras amenazas, cobro de piso, balaceras o intentos de reclutamiento. No llegan a un albergue. Se van con familiares a Reynosa, Victoria o Nuevo León.

