Violencia tras captura de El Mencho vacía aulas en Tamaulipas

By Published On: febrero 24, 2026

A pesar de que la Secretaría de Educación estatal ordenó mantener las actividades normales tras los narcobloqueos del fin de semana, miles de padres de familia optaron por resguardar a sus hijos por segundo día consecutivo.

La tensión derivada de los recientes hechos de violencia a nivel nacional y estatal sigue cobrando factura en el sector educativo de Tamaulipas. Este martes, el panorama en cientos de planteles de educación básica y media superior lució desolador, registrando un ausentismo que en diversos municipios fronterizos y de la zona centro superó el 80 por ciento. La caída del máximo líder del Cártel Jalisco Nueva Generación y las posteriores réplicas de inseguridad han generado una psicosis colectiva que superó cualquier exhorto oficial a la calma.

A pesar de que la Secretaría de Educación de Tamaulipas (SET) fue enfática desde el fin de semana en que no habría suspensión de clases en ninguno de los 43 municipios, la realidad en las calles dictó una sentencia diferente. En ciudades como Reynosa, Nuevo Laredo, Matamoros e incluso aquí en Ciudad Victoria, los padres de familia tomaron la decisión unilateral de no enviar a sus hijos a las escuelas, priorizando la seguridad preventiva ante el temor de que se registren nuevos bloqueos o situaciones de riesgo durante los horarios de entrada y salida de los planteles.

Las autoridades estatales, apoyadas por reportes de la Vocería de Seguridad, han reiterado que las principales vialidades se encuentran bajo el resguardo de la Guardia Estatal y las fuerzas federales, asegurando que las condiciones son propicias para retomar la normalidad. Sin embargo, el flujo vehicular matutino, inusualmente ligero para un día hábil, y las cortinas abajo de diversos comercios aledaños a las zonas escolares, reflejan una profunda desconfianza ciudadana hacia los comunicados gubernamentales que garantizan el control total de las calles.

Frente a esta parálisis no oficial, los directivos y docentes han tenido que implementar medidas de flexibilidad académica. Al reconocer que la inasistencia masiva obedece a una causa de fuerza mayor percibida por la comunidad, diversas supervisiones escolares acordaron no aplicar faltas a los alumnos. En su lugar, los maestros han comenzado a reactivar los canales de comunicación digital para enviar actividades a los hogares, buscando que el rezago educativo sea el menor posible mientras se disipa la incertidumbre en la región.

El reto inmediato para el gobierno del estado será recuperar la confianza de las familias tamaulipecas. Organizaciones de padres de familia han solicitado protocolos de seguridad más claros y una presencia policial visible, estratégica y permanente en los perímetros escolares, advirtiendo que, mientras la percepción de riesgo extremo persista, las aulas continuarán semi vacías sin importar cuántas circulares oficiales ordenen lo contrario.

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