Trump desafía a la Corte Suprema: impone arancel global del 10
Luego de sufrir un revés judicial histórico por parte de la Corte Suprema de Estados Unidos, el presidente Donald Trump anunció la firma inmediata de una orden ejecutiva para imponer un arancel global del 10% a todas las importaciones. Esta maniobra responde directamente a la decisión del máximo tribunal, que declaró ilegal el uso de poderes de emergencia económica por parte del mandatario republicano para justificar su agresiva política arancelaria.
Trump implementará este nuevo gravamen amparándose en la sección 122 de la legislación comercial estadounidense, asegurando que la medida busca blindar la economía nacional y protegerla de prácticas comerciales desleales, manteniendo vivo su lema de campaña: “Hagamos grande de nuevo a Estados Unidos”.
El fallo de la Corte: Un límite a la Ley de Poderes Económicos de Emergencia (IEEPA)
La resolución de la Corte Suprema marca un precedente importante al restringir el alcance de la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional (IEEPA, por sus siglas en inglés). De acuerdo con el dictamen, el presidente no puede utilizar este instrumento —diseñado tradicionalmente para sanciones financieras o bloqueo de bienes— para imponer aranceles amplios y generalizados bajo la premisa de una “emergencia económica nacional”.
Esta sentencia invalida automáticamente una serie de gravámenes que la Casa Blanca había impuesto sobre casi todos sus socios comerciales, destacando:
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México y Canadá: La anulación del arancel del 25% aplicado a ciertas importaciones, el cual Trump había vinculado a la supuesta falta de esfuerzos de ambos países para combatir el tráfico de fentanilo y otras drogas.
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Brasil e India: La eliminación de los aumentos de hasta un 50% impuestos como represalia diplomática (por el enjuiciamiento del ex presidente Jair Bolsonaro y la compra de crudo ruso, respectivamente).
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China: La invalidación del arancel del 10% justificado también bajo el argumento del combate a las drogas.
A pesar de este fallo, el presidente aclaró que los aranceles vigentes bajo la sección 232 (que incluyen el acero y el aluminio por motivos de seguridad nacional) y la sección 301 seguirán aplicándose con plena fuerza. Además, adelantó el inicio de nuevas investigaciones para sancionar conductas que afecten la competitividad de su país.
El caos financiero: Miles de millones en juego
El revés judicial abre la puerta a una inmensa complicación fiscal y administrativa para el gobierno federal. Desde el 2 de abril de 2025, fecha que Trump bautizó como su “Día de la Liberación”, el Departamento del Tesoro ha recaudado aproximadamente 240.000 millones de dólares a través de estos aranceles ahora declarados ilegales.
Según estimaciones de la firma Capital Economics, si los tribunales obligan al Tesoro a devolver este dinero a los importadores, el costo de los reembolsos rondaría los 120.000 millones de dólares. El magistrado Brett Kavanaugh advirtió en su opinión de disenso que este proceso de devolución generará un auténtico “caos”. Hasta el momento, la Administración no ha aclarado si establecerá un mecanismo de reembolso directo o si las empresas afectadas tendrán que litigar individualmente ante la Corte de Comercio Internacional.
El futuro del T-MEC y las relaciones comerciales
Frente a la incertidumbre generada en los mercados internacionales, Trump intentó calmar las aguas asegurando que la mayoría de los pactos comerciales de Estados Unidos permanecen intactos. “Todos los acuerdos siguen vigentes, simplemente lo haremos de otra manera”, afirmó el mandatario, citando como ejemplo que el acuerdo con India sigue siendo válido y recordando el pacto provisional logrado con la Unión Europea para evitar una crisis arancelaria mayor.
Sin embargo, esta turbulencia ocurre en un momento crítico para la región de Norteamérica. Estados Unidos, México y Canadá tienen programado ultimar la renegociación del T-MEC en julio de este año. El tratado, pilar del comercio regional desde 1994, se encuentra sometido a una fuerte presión debido a las constantes tensiones derivadas de la política proteccionista de la actual administración estadounidense.
“Un gran honor”: La oficialización del nuevo decreto
Desafiando la narrativa de una derrota judicial, Trump utilizó su red social, Truth Social, para confirmar la ejecución de su plan alternativo el mismo viernes:
“Es un gran honor para mí haber firmado, desde el Despacho Oval, un arancel aduanero mundial del 10 por ciento aplicable a todos los países, que entrará en vigor casi de inmediato”.
Con esta acción, la Casa Blanca deja claro que, aunque cambien las herramientas legales, la estrategia de presión comercial y recaudación aduanera iniciada en su regreso al poder en enero de 2025 se mantendrá como el eje central de su política económica exterior.

