Tamaulipas, carga de cuidados eleva depresión en mujeres

Por: Publicado: Julio 24, 2026

Tamaulipas se ubica entre las entidades fronterizas con mayor prevalencia de depresión entre la población adulta, de acuerdo con la Encuesta Nacional de Bienestar Autorreportado (ENBIARE) del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), un panorama que especialistas vinculan con factores sociales, económicos y de género que afectan de manera diferenciada a mujeres y hombres.

Los datos del INEGI muestran que 11.7 por ciento de la población de 18 años y más en Tamaulipas presenta síntomas de depresión , una proporción superior a la registrada en Nuevo León (10.1%), Coahuila (9.9%), Chihuahua (11.3%) y Baja California (9.4%), y solo por debajo de Sonora (11.8%) entre los estados de la frontera norte.

La salud mental también refleja diferencias importantes entre mujeres y hombres. A nivel nacional, 8.3 por ciento de las mujeres reportó haberse sentido sola la mayor parte o todo el tiempo durante el último mes, frente a 5.8 por ciento de los hombres . Además, 39.2 por ciento de las mujeres manifestó haber experimentado sentimientos de soledad pocas o algunas veces, una proporción mayor que la observada en la población masculina.

Diversos estudios han documentado que las mujeres presentan una mayor prevalencia de trastornos como depresión y ansiedad debido a una combinación de factores biológicos, sociales y culturales. Entre ellos destacan la sobrecarga de trabajo doméstico y de cuidados no remunerados, la violencia de género, la precariedad económica, la doble jornada laboral y las dificultades para acceder a redes de apoyo y servicios de salud mental.

En Tamaulipas, esta realidad se refleja en otro dato de la ENBIARE: 40.9 por ciento de la población vive con una persona que padece una enfermedad crónica y requiere cuidados, la proporción más alta entre los estados fronterizos del país.

Si bien la encuesta no desagrega quién realiza estas labores dentro de los hogares, distintas investigaciones del Instituto Nacional de las Mujeres (Inmujeres), el Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO) y el propio INEGI coinciden en que las tareas de cuidado recaen de manera desproporcionada en las mujeres. Esta carga suele traducirse en abandono o reducción de la actividad laboral, menores ingresos, agotamiento físico y emocional, así como un mayor riesgo de desarrollar síntomas de ansiedad, depresión y estrés crónico.

El deterioro de la salud mental también puede derivar en otras conductas de riesgo. La encuesta advierte un incremento en el consumo de alcohol y otras sustancias psicoactivas como mecanismos para afrontar el malestar emocional, además de conductas adictivas relacionadas con los juegos de azar y el uso excesivo de redes sociales.

No obstante, el estudio también identifica factores de protección. Nueve de cada diez tamaulipecos afirmaron contar con al menos una persona que les brinda apoyo emocional o muestras de afecto, una condición que especialistas consideran fundamental para disminuir el riesgo de trastornos mentales.

Asimismo, la mitad de las personas encuestadas señaló haber experimentado durante el último año algún acontecimiento positivo, como recuperarse de una enfermedad grave, contraer matrimonio, adquirir una vivienda o resolver un conflicto legal, situaciones que contribuyen a mejorar la percepción de bienestar.

La ENBIARE también destaca que la convivencia con animales de compañía representa una fuente de apoyo emocional para muchas personas, al favorecer la disminución de sentimientos de soledad y contribuir al manejo de síntomas asociados con ansiedad y depresión.

Aunque la depresión afecta a hombres y mujeres, los especialistas advierten que incorporar la perspectiva de género en las políticas públicas de salud mental resulta indispensable para atender las condiciones específicas que incrementan la vulnerabilidad de las mujeres, particularmente aquellas relacionadas con la violencia, la desigual distribución de los cuidados y las desigualdades económicas.