Reventa estratosférica para el México vs Inglaterra

Por: Publicado: Julio 01, 2026

La confirmación de Inglaterra como el rival de la Selección Mexicana para el partido de este domingo, correspondiente a los octavos de final de la Copa del Mundo 2026, detonó una escalada sin precedentes en el mercado secundario. En cuestión de horas, las plataformas de reventa digital registraron ofertas por entradas que alcanzan la exorbitante cifra de 2.3 millones de pesos.

El mercado negro digital exhibe una disparidad de precios que mantiene a la gran mayoría de los aficionados al margen de la justa deportiva. En la plataforma StubHub, los lugares cotizados en más de dos millones de pesos corresponden a la categoría uno, ubicados en las zonas más exclusivas y cercanas al terreno de juego del Estadio Ciudad de México. Dentro de este mismo portal, la opción más económica se cotiza en 89 mil pesos para un asiento en las zonas altas de la cabecera norte.

Por su parte, el portal especializado Viagogo presenta un panorama similar para el quinto partido del conjunto tricolor en el torneo. Los pases de acceso oscilan desde los 67 mil pesos en las áreas de mayor altitud del recinto, hasta los 195 mil pesos por lugares situados prácticamente detrás de una de las porterías.

La saturación de la demanda ha dejado a la reventa como la única vía de acceso para los seguidores. Las entradas para este encuentro de alta convocatoria se encuentran oficialmente agotadas en los canales de venta primaria. Esta tendencia al alza no es nueva en el desarrollo del actual certamen; durante el reciente compromiso contra Ecuador en la fase de dieciseisavos de final, los pases llegaron a comercializarse hasta en 186 mil pesos.

Este escenario consolida al Mundial 2026 como el evento más caro e inaccesible en la historia para el aficionado promedio. Desde la revelación de los precios oficiales, que partían de los 60 dólares y topaban en los 6 mil 730 dólares para el encuentro de la gran final, se desató una ola de inconformidad generalizada. La molestia de los asistentes se intensificó debido a que la federación internacional rectora del balompié implementó un esquema de tarifa dinámica, encareciendo los costos de manera automática conforme aumentaba el nivel de demanda en cada fase.