La Barca bajo el miedo del CJNG
Silencia el CJNG crisis de desaparecidos en La Barca; reclutan a niños tras caída de “El Mencho”
A un mes del abatimiento de Nemesio Oseguera, alias “El Mencho”, el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) mantiene un control absoluto sobre el municipio de La Barca, imponiendo un régimen de terror que ha invisibilizado por completo la crisis de desapariciones forzadas. Ubicada en la frontera con Michoacán, esta localidad de 40 mil habitantes vive bajo un toque de queda tácito donde la presencia de halcones y comandos armados a plena luz del día ha erradicado cualquier intento de denuncia por parte de las víctimas, consolidando un subregistro alarmante que es solapado por la inacción de las autoridades de los tres niveles de gobierno.
El contraste estadístico exhibe la magnitud de este silenciamiento forzado. Mientras que entre el 1 de enero de 2025 y el 23 de marzo de 2026 el estado de Jalisco acumuló mil 074 denuncias por desaparición —con 557 personas aún sin localizar—, los registros oficiales de La Barca documentan apenas dos carpetas de investigación en el mismo periodo. Colectivos y familiares, como Elizabeth García, quien busca a su hermano Jorge Alberto desde marzo de 2022, advierten que la cifra real asciende a decenas de víctimas. Sin embargo, el pánico a represalias ha extinguido las brigadas de búsqueda, obligando a las familias a guardar silencio para sobrevivir en un entorno donde buscar a sus desaparecidos equivale a una sentencia de muerte.
El asedio criminal también ha asfixiado la dinámica económica y social de la región, provocando pérdidas comerciales superiores al 50 por ciento tras el colapso logístico del pasado 22 de febrero. Más alarmante aún resulta la estrategia de adoctrinamiento que el crimen organizado ha desplegado en las calles: testigos documentan cómo presuntos miembros del cártel se acercan abiertamente a los niños para regalarles calcomanías con las siglas del CJNG. Esta táctica de reclutamiento temprano capitaliza la vulnerabilidad económica de la población para garantizar la sucesión en sus filas, perpetuando el control territorial frente a un Estado ausente.

