Bloqueos paralizan Reynosa este domingo
Automovilistas y operadores de transporte público alertaron sobre la presencia de vehículos de carga atravesados y artefactos metálicos en las salidas a San Fernando y Matamoros, provocando la paralización parcial de la ciudad fronteriza.
Una jornada de pánico e incertidumbre sorprendió a los habitantes de Reynosa la mañana de este domingo 22 de febrero, luego de que se registraran múltiples bloqueos carreteros y situaciones de riesgo en distintos puntos estratégicos del municipio. La Vocería de Seguridad de Tamaulipas confirmó los incidentes a través de sus canales oficiales y emitió alertas preventivas, instando a la población a resguardarse y evitar circular por las zonas afectadas mientras las fuerzas de seguridad desplegaban operativos de contención.
Los primeros reportes ciudadanos comenzaron a circular poco después del amanecer, alertando sobre el despojo violento de unidades de carga pesada y autobuses de transporte público. Estos vehículos fueron utilizados por civiles armados para obstruir el tránsito en arterias principales, destacando cierres totales en la carretera libre hacia San Fernando, a la altura del fraccionamiento Almendros, y en la salida hacia Matamoros. Simultáneamente, decenas de automovilistas quedaron varados debido al esparcimiento masivo de los artefactos metálicos conocidos como “ponchallantas” sobre el bulevar Morelos y el libramiento Monterrey.
Ante la emergencia, elementos de la Guardia Estatal, en coordinación con el Ejército Mexicano y la Guardia Nacional, activaron los protocolos de reacción inmediata para liberar las vías de comunicación. Con el apoyo de grúas y maquinaria pesada, las corporaciones iniciaron el retiro de las unidades atravesadas, algunas de las cuales fueron incendiadas con el propósito de retrasar el avance policial. A pesar de lo aparatoso de la situación, los primeros cortes informativos de las autoridades no reportaban víctimas mortales ni personas detenidas durante las maniobras de despeje.
El impacto de estos disturbios trastocó de inmediato la dinámica de la ciudad. El transporte público suspendió temporalmente sus rutas hacia la periferia, mientras que diversos comercios de conveniencia y tianguis dominicales optaron por no abrir sus puertas ante el temor de enfrentamientos armados. Este clima de tensión obligó a cientos de familias a cancelar sus actividades de fin de semana, manteniéndose a la expectativa de las actualizaciones oficiales.
Este nuevo episodio de violencia urbana subraya la fragilidad de la paz pública en la frontera tamaulipeca. Representantes del sector empresarial local y cámaras de autotransporte han reiterado su exigencia hacia los tres niveles de gobierno para implementar estrategias de inteligencia más contundentes, advirtiendo que la constante paralización de las vialidades en Reynosa no solo genera pérdidas económicas incalculables, sino que mantiene a la población civil como rehén constante de las disputas territoriales.

