Bloqueo en Ormuz encarece petróleo mundial
Se disparan nuevamente los precios del petróleo: ataques a buques en el Estrecho de Ormuz paralizan el suministro global
Los precios internacionales del crudo experimentaron una nueva y violenta sacudida este miércoles 11 de marzo, luego de confirmarse una serie de ataques directos contra buques petroleros comerciales en el Estrecho de Ormuz. La escalada bélica, ejecutada por facciones de la Guardia Revolucionaria de Irán como represalia a la ofensiva militar estadounidense, ha paralizado prácticamente el tránsito marítimo en el principal cuello de botella energético del mundo, agudizando la crisis de suministro global.
Durante las primeras horas de operaciones bursátiles, el pánico de los inversionistas empujó la cotización del crudo Brent, de referencia para Europa y el resto del mundo, por encima de la barrera de los 122 dólares por barril. Por su parte, el referencial estadounidense West Texas Intermediate (WTI) superó los 118 dólares. Estos niveles responden al uso de misiles antibuque y drones en la región del Golfo Pérsico, lo que ha obligado a las grandes aseguradoras y compañías navieras a suspender de forma indefinida sus rutas comerciales por la zona de conflicto.
El bloqueo de un paso estratégico por el que habitualmente circulan alrededor de 20 millones de barriles diarios representa un golpe crítico para la economía mundial. En Estados Unidos, el impacto de la guerra iniciada por la administración del presidente Donald Trump se refleja de manera severa en las estaciones de servicio, donde el precio promedio de la gasolina ha cruzado el crítico umbral de los 5 dólares por galón en varios estados. Este vertiginoso encarecimiento del combustible añade una enorme presión política y social a la Casa Blanca, que lidia simultáneamente con un año electoral y la amenaza de posibles atentados terroristas internos.
Ante el inminente riesgo de desabasto, la Agencia Internacional de Energía (AIE) y naciones aliadas evalúan una liberación masiva y coordinada de sus reservas estratégicas de petróleo para intentar contener el choque de precios y tranquilizar a los mercados. Sin embargo, analistas financieros de Wall Street advierten que cualquier intervención gubernamental será apenas un paliativo temporal; de no restablecerse la seguridad marítima en el corto plazo, el efecto inflacionario podría arrastrar a las principales economías de Occidente y América Latina hacia una profunda recesión durante la segunda mitad de este 2026.

