Altamira refuerza red eléctrica contra apagones
La Asociación de Industriales del Sur de Tamaulipas (AISTAC) y la CFE ejecutan obras de reforzamiento en la red de transmisión para garantizar el abasto ante la creciente demanda del sector petroquímico.
El corredor industrial de Altamira, uno de los clústeres petroquímicos más importantes de México, recibirá una inyección de capital estratégica destinada a estabilizar el suministro de energía eléctrica. Tras meses de gestiones ante las interrupciones que afectaron la productividad de las plantas, el sector empresarial confirmó que ya se están ejecutando proyectos de infraestructura conjunta con la Comisión Federal de Electricidad (CFE) para mitigar los apagones y las variaciones de voltaje en la zona.
Representantes de la Asociación de Industriales del Sur de Tamaulipas (AISTAC) detallaron que la prioridad es modernizar las subestaciones y las líneas de alta tensión que alimentan al puerto industrial. Estas obras responden a la necesidad urgente de garantizar un flujo eléctrico continuo, vital para procesos de manufactura que operan las 24 horas y donde un corte repentino puede representar pérdidas millonarias en maquinaria y producción detenida.
El plan de inversión no solo busca resolver el rezago actual, sino preparar al puerto para la llegada de nuevas empresas. Los líderes empresariales subrayaron que la confiabilidad energética es el requisito número uno para los inversionistas extranjeros que buscan instalarse en Tamaulipas bajo el modelo de nearshoring. Con estas mejoras en la red de distribución, Altamira busca recuperar su ventaja competitiva frente a otras regiones del norte que también padecen estrés energético.
Se prevé que los trabajos de mantenimiento mayor y ampliación de capacidad concluyan antes de la temporada crítica de verano, cuando las altas temperaturas disparan la demanda tanto en el sector industrial como en el doméstico. De cumplirse los plazos establecidos en las mesas de trabajo con la paraestatal, el sur de Tamaulipas podría experimentar una reducción drástica en los índices de fallas eléctricas este mismo año, brindando certeza operativa a las más de 40 plantas de gran calado instaladas en la región.

