UIF cerca al INE por presunta red de corrupción

Por: Publicado: Octubre 22, 2026

La Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) mantiene bajo investigación a una red de siete empresas proveedoras del Instituto Nacional Electoral (INE) por presunta simulación de competencia, triangulación de recursos y operación con empresas “factureras”. Como parte de estas indagatorias, las autoridades han bloqueado 70 cuentas bancarias en la actualidad y rastrean transferencias hacia compañías mexicanas que han sido sancionadas por la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) de Estados Unidos.

La investigación financiera apunta a un grupo de sociedades que habrían obtenido contratos públicos millonarios simulando competir entre ellas. Las siete empresas señaladas en el reporte son:

  • Cajas Graf.

  • Corporativo Zeg.

  • Formas Finas y Materiales.

  • Seriplast de México.

  • Diseño Reconstrucción y Comunicación.

  • Formas Finas Fernando Fernández.

  • Comercializadora Grupo Selati.

Los presuntos vínculos con la administración actual

El caso ha cobrado relevancia política debido a los nexos que la indagatoria traza entre estas empresas y personas vinculadas al entorno de la actual presidenta del INE, Guadalupe Taddei. La investigación señala a Jesús Octavio García González, quien fungió como director de Administración designado por Taddei, de haber facilitado contratos por casi 200 millones de pesos a Corporativo Zeg antes de renunciar en abril de 2026 bajo señalamientos de conflicto de interés. Asimismo, reportes documentan que el chofer asignado a la oficina de la consejera presidenta funge como apoderado legal de dicha empresa proveedora de material electoral.

El debate sobre la legitimidad y los próximos comicios

Frente a este escenario, análisis políticos y columnas de opinión han advertido que el avance de estas investigaciones pone a prueba la credibilidad del árbitro electoral de cara a los comicios de 2027 y 2030. Diversos sectores señalan que la falta de rendición de cuentas y la opacidad en el manejo del dinero público podrían alimentar narrativas de desconfianza o sospechas de fraude, vulnerando la legitimidad de las futuras elecciones.

No obstante, las autoridades federales han precisado que la investigación sigue en curso y que el bloqueo financiero no equivale a una sentencia penal definitiva. Hasta el momento, la indagatoria se concentra estrictamente en presuntas irregularidades administrativas y financieras, sin que existan pruebas de alteraciones en votos, mecanismos de conteo o resultados electorales previos.