Teotihuacán reabre bajo la sombra de la inseguridad
Tras el violento episodio que cobró la vida de una visitante extranjera, la Zona Arqueológica de Teotihuacán retomó actividades este jueves en un ambiente de tensa calma y una notable disminución en el flujo de visitantes.
Aunque las puertas del recinto histórico volvieron a abrirse al público, el miedo se ha apoderado tanto de los turistas como de los comerciantes locales, quienes temen que la violencia aleje definitivamente al turismo internacional.
El despliegue de seguridad en los accesos y el circuito perimetral ha sido reforzado por elementos de la Guardia Nacional y la Policía Estatal, quienes realizan recorridos constantes en un intento por recuperar la confianza de los asistentes. Sin embargo, la presencia de uniformados no ha logrado disipar la preocupación de los guías y artesanos de la región, quienes reportan una cancelación masiva de reservaciones y recorridos grupales para los próximos fines de semana, lo que representa un golpe crítico para la economía de los municipios mexiquenses.
Las investigaciones en torno al tiroteo continúan por parte de la fiscalía estatal, mientras se mantienen operativos en las comunidades aledañas para localizar a los responsables del ataque. Hasta el momento, las autoridades han reforzado la vigilancia en los puntos de venta informales y estacionamientos, áreas identificadas por los propios locatarios como puntos vulnerables donde la falta de control facilitó el desenlace fatal ocurrido días atrás.
Para el sector turístico de la zona, la reapertura no significa un retorno a la normalidad, sino el inicio de un proceso incierto de recuperación de imagen. Voceros de las cámaras de comercio locales insistieron en que la presencia policial debe ser permanente y no solo una respuesta reactiva al suceso, advirtiendo que la seguridad de uno de los patrimonios más importantes del país no puede quedar a merced de grupos delictivos que operan en los márgenes de la zona federal.
En tanto la situación se estabiliza, el ambiente en las Pirámides del Sol y la Luna permanece silencioso, contrastando con el bullicio característico de este destino. La comunidad de Teotihuacán espera que las medidas de protección se traduzcan en resultados concretos para garantizar que la experiencia de los visitantes vuelva a ser de contemplación cultural y no de riesgo personal.

