Tamaulipas busca atraer inversión millonaria para impulsar la industria del gas
Tamaulipas se perfila como uno de los estados clave en el desarrollo energético de México. Según estudios realizados por la empresa SLB (antes Schlumberger), el potencial de gas en sus dos principales regiones petroleras podría atraer inversiones por hasta 154 mil millones de dólares. Esta evaluación fue presentada ante autoridades estatales y federales, con el objetivo de activar nuevas estrategias para fortalecer el sector.
Durante el anuncio en el Congreso Internacional de Energía —que se celebrará en noviembre en Tampico— el subsecretario de Hidrocarburos, Gobirish Mireles y Malpica, explicó que este impulso permitiría reducir la dependencia de gas importado desde Estados Unidos.
Acompañado por Walter Ángel Jiménez, titular de la Secretaría de Desarrollo Energético, el funcionario subrayó que el desarrollo de esta industria requiere tanto la participación de Pemex como del sector privado. La meta es trabajar en conjunto en las zonas de Burgos y Tampico-Misantla.
“Esta empresa ha hecho una evaluación del potencial que se tiene principalmente en gas no convencional, la inversión nacional puede superar los 308 mil millones de dólares, de los cuales a Tamaulipas le corresponde la mitad, a través de cuatro etapas que se van a poder desarrollar, siempre y cuando se dé la apertura para el desarrollo por parte del gobierno y el sector privado mexicano”, declaró el funcionario.
Más producción, menos dependencia
En un foro realizado en el sur del estado, SLB presentó propuestas para aprovechar los yacimientos de baja porosidad. Si se concretan, Tamaulipas podría generar más de 2 millones de barriles de condensados.
La evaluación no solo consideró el potencial geológico, sino también la infraestructura disponible y experiencias internacionales exitosas, como Eagle Ford en Estados Unidos y Vaca Muerta en Argentina.
“Queremos autosuficiencia y soberanía energética, por eso requerimos explotar nuestros propios recursos. Tamaulipas levanta la mano sabiendo que tiene las Cuencas de Burgos y Tampico-Misantla para aportar y contribuir a las reservas nacionales, estando convencidos de darle un beneficio al país”, añadió Mireles y Malpica.
Actualmente, el estado cuenta con dos plantas procesadoras de gas (Burgos y Arenque), diez gasoductos —seis operados por Cenagas y cuatro por empresas privadas— y ocho puntos de internación. Estos activos son clave para avanzar hacia una mayor independencia energética, considerando que México importa cerca del 80 % del gas natural que utiliza para generar electricidad.

