Sheinbaum frena amenaza militar de Trump tras llamada bilateral
La llamada entre la presidenta Claudia Sheinbaum y Donald Trump desactivó, por ahora, la amenaza de una intervención militar en México; sin embargo, especialistas advierten que la relación bilateral entra en una fase de máxima presión con exigencias de seguridad y posibles concesiones que pondrán a prueba la soberanía nacional.
El pasado 12 de enero, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo sostuvo una conversación telefónica con su homólogo estadounidense, Donald Trump, en la que se descartó una intervención militar directa de Estados Unidos en México para combatir a los cárteles del narcotráfico. “Quedó claro que hay colaboración y coordinación”, aseguró Sheinbaum en su conferencia matutina, aunque reconoció que las declaraciones de Washington pueden variar en cualquier momento.
Expertos en seguridad y relaciones internacionales señalan que, aunque la amenaza militar quedó desactivada, Estados Unidos incrementará las operaciones encubiertas en territorio mexicano y exigirá resultados tangibles en el combate al crimen organizado. Desde el inicio del segundo mandato de Trump, el Departamento de Estado ha emitido 11 alertas de seguridad sobre México, destacando focos rojos en Tamaulipas, Nuevo León y Baja California.
La tensión se agudizó tras la captura de Nicolás Maduro en Venezuela, acción que evidenció la disposición de Trump a intervenir en otros países bajo el argumento de proteger los intereses estadounidenses. En ese contexto, el mandatario republicano advirtió que los cárteles “gobiernan México” y amenazó con atacarlos por tierra.
Analistas como David Saucedo advierten que la desactivación de la amenaza militar podría implicar concesiones de México, como la entrega masiva de capos del narcotráfico o la aceleración de extradiciones. En 2025, el gobierno mexicano entregó a Estados Unidos a 29 líderes criminales en febrero y otros 26 en agosto, lo que marcó un precedente en la cooperación bilateral.
Académicos como Pía Taracena, de la Universidad Iberoamericana, consideran que la narrativa soberanista del gobierno mexicano podría quedarse corta frente a las exigencias de Washington. Estados Unidos podría incluso presionar para que México modifique su postura hacia países como Cuba, limitando el suministro de petróleo.
De acuerdo con Arturo Santa Cruz, de la Universidad de Guadalajara, la relación con Trump es impredecible y podría derivar en demandas más extremas, como la entrega de políticos vinculados con el crimen organizado. Los especialistas coinciden en que México deberá fortalecer su posición diplomática y regional para evitar quedar atrapado en la etiqueta de “narcoterrorismo” promovida por sectores de la derecha estadounidense.

