Renuncias inesperadas sacuden al Poder Judicial de Tamaulipas; se alistan nuevos nombramientos
A menos de tres semanas de haber asumido sus cargos, cuatro jueces y magistrados del Poder Judicial de Tamaulipas presentaron su renuncia. La Diputación Permanente del Congreso local aprobó las dimisiones, argumentando que fueron solicitadas “de forma franca, plena, por motivos personales… y sin coacción alguna”.
Durante la sesión legislativa del 11 de septiembre, se explicó que, conforme a la ley, los cargos vacantes serán ocupados por quienes obtuvieron el siguiente mayor número de votos. En caso de que no haya candidatos del mismo género, se aplicará el principio de alternancia.
El diputado panista Gerardo Peña Flores solicitó verificar la documentación correspondiente a las renuncias y declinaciones, lo cual fue atendido por la Diputación. También señaló un posible error en uno de los textos: “Creo haber escuchado un dato que, de confirmarse, estaría incorrecto, por eso quisiera pedir que se vuelva a dar lectura al numeral ocho”.
La diputada Mayra Benavides confirmó la observación al leer el documento, donde se registraba erróneamente el 12 de septiembre como fecha. “Entonces solicitamos la revisión del documento; toma nota de la observación del diputado”.
Con las renuncias aprobadas, el Congreso anunció que el próximo 30 de septiembre, en el Polyforum de Ciudad Victoria, rendirán protesta los nuevos juzgadores: Óscar Manuel López Esparza, Silvia Guadalupe Treviño Enríquez, Cristian Reyes García y Claudia Edith Villasana Vela, quienes asumirán cargos en Nuevo Laredo, Altamira, El Mante y Matamoros, respectivamente.
Mientras se reorganiza el Poder Judicial, otro hecho marca un precedente: por primera vez desde su creación en 2017, el Observatorio de Participación Política de las Mujeres en Tamaulipas será presidido por un hombre. El magistrado René Osiris Sánchez Rivas, titular del Tribunal Electoral del Estado, asumirá la encomienda.
Sánchez Rivas expresó su compromiso de liderar con “responsabilidad, sensibilidad y perspectiva de género”, y aseguró que dará continuidad a los proyectos vigentes, además de impulsar nuevas iniciativas que fortalezcan la paridad sustantiva.
También reconoció el trabajo de sus antecesoras, como la consejera Mayra Gisela Lugo Rodríguez, y destacó el papel del Observatorio como espacio plural que promueve la igualdad de género en el ámbito político.
El magistrado subrayó la necesidad de reforzar la colaboración entre instituciones para erradicar la violencia política en razón de género y garantizar condiciones equitativas en los procesos electorales.
“El reto principal será lograr que la igualdad formal se traduzca en igualdad real, donde las mujeres ejerzan plenamente sus derechos político-electorales y participen en condiciones de libertad, respeto y seguridad”, afirmó.
El Tribunal Electoral reiteró su compromiso de consolidar al Observatorio como un espacio incluyente y democrático que impulse la participación plena de las mujeres en la vida pública de Tamaulipas.
Por otro lado, la sesión legislativa también fue escenario de una denuncia por violencia política en razón de género. La diputada morenista Katalyna Méndez Cepeda acusó al dirigente estatal del Partido Verde, Manuel Muñoz Cano, ante el Instituto Electoral de Tamaulipas.
La legisladora expuso que Muñoz Cano se refirió a ella como “la niña que está en el Congreso” durante una entrevista. “No soy ninguna niña que anda corriendo por los pasillos de este Congreso; soy una mujer, madre de familia, y estoy aquí trabajando como diputada local gracias a casi 50 mil personas que votaron por mí en la elección pasada”, expuso la legisladora.
Méndez Cepeda cuestionó si el dirigente del Verde ha sido electo alguna vez, y añadió: “aunque así lo fuera, eso no le daría el derecho de intentar demeritarme llamándome niña o intentando infantilizar mi trabajo, mi trabajo como mujer”.
La diputada concluyó que su labor como legisladora incluye defender a niñas, jóvenes y mujeres sin importar ideologías o edades. “Esto, sin duda, fue un comentario sexista para demeritarme, porque estoy segura de que si yo fuera un diputado hombre de 30 años jamás hubiera referido a mí como ‘el niño que anda en el Congreso’”.

