Redadas migratorias en Georgia y Nueva York dejan cientos de detenidos
La mayoría de los detenidos son ciudadanos coreanos, según fuentes oficiales. La redada interrumpió temporalmente la construcción de una planta de baterías para vehículos eléctricos, parte de un proyecto conjunto entre Hyundai y LG. La empresa declaró que está colaborando con las autoridades y reafirmó su compromiso con el cumplimiento de las leyes laborales y migratorias.
Ese mismo día, en el norte de Nueva York, agentes federales ingresaron a una planta de producción de barras nutricionales en Cato, donde más de 70 trabajadores fueron interrogados y posteriormente trasladados a un centro de detención. Organizaciones locales denunciaron que varios de los detenidos son padres de familia, lo que generó preocupación por el impacto social de la operación.
Funcionarios estatales expresaron su rechazo a este tipo de acciones, señalando que afectan a comunidades trabajadoras y no contribuyen a mejorar la seguridad pública. Representantes de la empresa involucrada en Nueva York afirmaron que sus empleados contaban con documentación válida y calificaron el operativo como excesivo.
Ambas redadas forman parte de una estrategia nacional de control migratorio enfocada en centros laborales, y han reavivado el debate sobre el trato a trabajadores extranjeros en Estados Unidos.

