Pánico en Washington
La noche del sábado 25 de abril quedará registrada en los archivos del Servicio Secreto de los Estados Unidos como una de las brechas de seguridad más críticas de los últimos años. Durante la celebración de la tradicional cena anual de la Asociación de Corresponsales de la Casa Blanca, llevada a cabo en un hotel de Washington D.C., el presidente Donald Trump y la primera dama, Melania Trump, tuvieron que ser evacuados de emergencia tras un ataque armado en los accesos del salón principal.
El caos de aquel 25 de abril se desató cuando un hombre de 31 años, originario del estado de California, intentó irrumpir por la fuerza en el evento de gala. Al ser interceptado por los filtros de seguridad del perímetro externo, el sujeto abrió fuego accionando una escopeta. Durante el violento altercado, un agente del Servicio Secreto recibió un impacto directo, logrando sobrevivir únicamente gracias a que la munición fue contenida de forma efectiva por su chaleco antibalas táctico.
La respuesta de las fuerzas federales fue inmediata. Mientras el agresor era neutralizado, desarmado y puesto bajo arresto en la escena, los anillos de protección interna encapsularon al mandatario estadounidense y a su esposa, extrayéndolos del edificio ilesos bajo un protocolo de máxima alerta. Aunque el atentado ocurrió durante el fin de semana, las repercusiones de los disparos ocurridos la noche del sábado 25 continúan acaparando la agenda política de este inicio de semana, abriendo una exhaustiva investigación federal para determinar cómo un civil armado logró aproximarse a uno de los eventos de mayor seguridad de la capital estadounidense.

