Operativo contra El Mencho deja 25 muertos en la Guardia Nacional
El cruento enfrentamiento en Jalisco dejó una de las cifras de bajas oficiales más altas en la historia reciente; el gobierno federal rinde honores a los uniformados caídos en la captura del máximo líder criminal.
El histórico operativo que culminó con el abatimiento de Nemesio Oseguera Cervantes ha dejado un saldo trágico y sin precedentes para las fuerzas de seguridad del Estado mexicano. Este lunes, el Gabinete de Seguridad confirmó que 25 elementos de la Guardia Nacional perdieron la vida en el cumplimiento de su deber durante los intensos enfrentamientos armados que se desataron en Jalisco para lograr neutralizar al fundador y líder absoluto del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG).
Los detalles de la incursión revelan el nivel de violencia extrema con el que operaba el principal anillo de seguridad del capo. Al ingresar a la zona de seguridad en el municipio de Tapalpa, los convoyes federales fueron emboscados por decenas de sicarios equipados con armamento de guerra, incluyendo fusiles Barret calibre .50, lanzagranadas y vehículos con blindaje artesanal, conocidos como “monstruos”. La capacidad de fuego asimétrico del grupo criminal y lo intrincado del terreno provocaron una prolongada batalla de varias horas que resultó letal para las primeras líneas de asalto de la corporación.
La noticia ha cimbrado a las instituciones castrenses y al país entero, marcando la jornada más mortífera para la Guardia Nacional desde su creación. En conferencia de prensa desde Palacio Nacional, las autoridades federales expresaron sus profundas condolencias institucionales y decretaron luto oficial en las filas de la corporación. Se aseguró que las familias de los 25 oficiales caídos recibirán el respaldo absoluto del Estado, así como las indemnizaciones de ley y pensiones correspondientes, reconociendo su sacrificio como un acto de heroísmo frente a la criminalidad.
Analistas en materia de seguridad advierten que esta sensible pérdida de uniformados expone crudamente el nivel paramilitar que las organizaciones criminales han consolidado durante la última década. El costo en vidas humanas para lograr golpear la cúpula del CJNG reabre el urgente debate sobre los protocolos tácticos, la inteligencia operativa y el equipamiento de protección con el que son enviados los agentes federales a combatir en territorios de alta hostilidad.
Mientras los cuerpos de los efectivos son trasladados bajo un estricto protocolo de honores militares para su posterior entrega a los deudos, el estado de Jalisco permanece bajo un cerco de seguridad inquebrantable. El gobierno federal ha reiterado que no habrá impunidad por estas muertes, intensificando los operativos aéreos y terrestres en la región occidente con el objetivo de capturar a los lugartenientes que orquestaron esta ofensiva letal contra las fuerzas del orden.

