Operación Enjambre: cae Diego Rivera, alcalde de Tequila, Jalisco
El alcalde de Tequila, Jalisco, junto con varios ediles del Estado de México, fue detenido en el marco de la “Operación Enjambre”, un operativo federal contra la corrupción y el crimen organizado. Las autoridades informaron que los funcionarios son investigados por presuntos vínculos con redes de desvío de recursos y protección a grupos delictivos.
La Fiscalía General de la República (FGR), en coordinación con la Secretaría de Seguridad y la Marina, desplegó la Operación Enjambre en distintos puntos del país. Como resultado, se logró la captura del alcalde de Tequila, Jalisco, y de varios integrantes de cabildos municipales en el Estado de México.
Los detenidos fueron trasladados a la Ciudad de México, donde enfrentarán cargos relacionados con delincuencia organizada, peculado y abuso de autoridad.
De acuerdo con fuentes federales, las pesquisas iniciaron tras detectar movimientos financieros irregulares en cuentas municipales y contratos otorgados a empresas fantasma. Se presume que parte de los recursos públicos fueron desviados para financiar actividades ilícitas.
La FGR señaló que los funcionarios detenidos habrían facilitado la operación de grupos criminales en sus municipios, otorgando protección institucional a cambio de beneficios económicos.
En Tequila, Jalisco, la noticia generó sorpresa entre habitantes y trabajadores del ayuntamiento. Algunos sectores empresariales expresaron preocupación por el impacto que la detención pueda tener en la promoción turística de la región, reconocida mundialmente por la producción de la bebida emblemática.
En el Estado de México, líderes comunitarios exigieron que se esclarezcan los hechos y que se garantice la continuidad de los servicios municipales.
La detención de autoridades locales en dos entidades distintas refuerza la narrativa del gobierno federal sobre la necesidad de combatir la corrupción en todos los niveles. Analistas advierten que el caso podría abrir un debate sobre los mecanismos de fiscalización y la falta de controles internos en los municipios.
La Operación Enjambre marca un golpe significativo contra la corrupción municipal, al involucrar directamente a alcaldes y ediles en presuntos actos de delincuencia organizada. El proceso judicial definirá el alcance de las responsabilidades y pondrá a prueba la capacidad del sistema de justicia para sancionar a funcionarios públicos que, según las investigaciones, traicionaron la confianza ciudadana.

