México frente a su sexenio más violento
Durante el gobierno de Andrés Manuel López Obrador, México alcanzó un récord histórico: 200 mil 75 personas fueron víctimas de homicidio doloso, convirtiéndose en el periodo más letal registrado en el país.
El informe Atlas de Homicidios 2024 de México Unido Contra la Delincuencia expone que, aunque el promedio diario de asesinatos bajó ligeramente —de 100 en 2018 a 88 en 2024—, la crisis de violencia sigue siendo persistente y exige respuestas más efectivas.
La concentración de homicidios se dio principalmente en cinco estados: Guanajuato, Estado de México, Baja California, Chihuahua y Michoacán, que juntos acumularon casi la mitad de los casos. En contraste, entidades como Yucatán, Baja California Sur y Campeche registraron cifras mucho menores.
A nivel municipal, Tijuana y Ciudad Juárez se mantuvieron como los lugares más violentos. Sin embargo, el caso de Culiacán, Sinaloa, llamó la atención por el crecimiento acelerado de homicidios en los últimos dos años, coincidiendo con enfrentamientos entre las fuerzas armadas y grupos del Cártel de Sinaloa.
Otro hallazgo relevante es que, desde 2022, los accidentes superaron a los homicidios como principal causa de muerte violenta, lo que refleja un cambio en la dinámica de la letalidad en el país. Además, se reportó un aumento en las muertes clasificadas como “operaciones legales o de guerra”, especialmente en Tamaulipas.
“En un México en el que la crisis de homicidios persiste, es imprescindible crear políticas más precisas, humanas y efectivas que respondan a las realidades diversas del país, así como a reducir las violencias desde sus causas estructurales”, señalaron los especialistas durante la presentación del informe.
El panorama deja claro que la violencia no solo se mide en cifras, sino en el impacto humano y social que arrastra consigo. El reto para los próximos años será diseñar estrategias que atiendan las raíces del problema y devuelvan la esperanza de vivir en un país más seguro.

