Los puentes siempre serán mejores que los muros. Sheinbaum desafía la tensión fronteriza al inaugurar el viaducto elevado de tijuana.
En un acto cargado de simbolismo político a escasos metros de la línea divisoria con Estados Unidos, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo inauguró este viernes la primera etapa del Viaducto Elevado de Tijuana, lanzando un mensaje contundente en medio de la “guerra arancelaria” que sacude a la región: “Para las y los mexicanos los puentes siempre son mejor que los muros, siempre; tender puentes es nuestro principio”.
La mandataria, acompañada por la gobernadora de Baja California, Marina del Pilar Ávila, y miembros de su gabinete, entregó el tramo inicial de esta megaobra de ingeniería militar que promete transformar la movilidad fronteriza, conectando el Aeropuerto Internacional con la zona de Playas y reduciendo los tiempos de traslado de una hora a tan solo 12 minutos.
Sin embargo, la celebración no pudo ocultar el complejo panorama económico que vive el norte del país; mientras Sheinbaum cortaba el listón, al otro lado del muro se observaba el patrullaje de agentes estadounidenses en cuatrimotos, un recordatorio visual de las tensiones diplomáticas que, según reportes recientes, han provocado que ciudades como Ciudad Juárez lideren la pérdida de empleos en la franja fronteriza debido a las políticas comerciales agresivas de Washington.
La obra, ejecutada por la Secretaría de la Defensa Nacional (SEDENA) con una inversión que ronda los 14 mil millones de pesos, contempla una longitud total de 11 kilómetros que incluye túneles como “El Soler” y múltiples viaductos para desahogar el tráfico de una de las ciudades más dinámicas del continente.
Durante su discurso, la titular del Ejecutivo no solo destacó la proeza técnica, sino que dedicó sus palabras más emotivas a los migrantes, calificándolos como “héroes y heroínas de la patria” cuya fuerza laboral sostiene no solo a sus familias en México, sino a la propia economía de California, considerada la quinta potencia mundial. “California no sería lo que es si no fuera por los paisanos”, sentenció Sheinbaum, reafirmando que los valores mexicanos de fraternidad y amor al prójimo están por encima de cualquier barrera física.
Este llamado a la unidad y la soberanía llega en un momento crítico, donde la amenaza de nuevos aranceles estadounidenses —incluso vinculados al comercio de petróleo con Cuba— ha puesto en jaque la estabilidad laboral de la maquila en el norte, obligando al gobierno mexicano a equilibrar la diplomacia con la defensa firme de sus intereses nacionales. La presidenta concluyó su visita reiterando que México es un país “libre, independiente y soberano”, dejando claro que, frente al acero de los muros, su administración seguirá apostando por el concreto de los puentes que unen y desarrollan.

