LaGuardia bajo revisión tras incidente aéreo
Toma ICE control de aeropuertos en EU tras colapso de la TSA por cierre de gobierno
Los aeropuertos de Estados Unidos amanecieron este lunes bajo un despliegue operativo sin precedentes luego de que el presidente Donald Trump ordenara la intervención directa del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en las terminales aéreas. La medida de emergencia, coordinada por el “zar de la frontera” Tom Homan, busca mitigar el colapso logístico que asfixia a complejos como LaGuardia y el JFK, asumiendo tareas de control de multitudes y asistencia ante la falta crítica de personal de la Administración de Seguridad en el Transporte (TSA).
La severa crisis en los filtros de revisión es el resultado directo del cierre parcial que mantiene congelado el presupuesto del Departamento de Seguridad Nacional (DHS) desde mediados de febrero. Con miles de agentes de la TSA trabajando sin goce de sueldo por más de un mes, un ausentismo laboral cercano al 10 por ciento ha provocado un efecto dominó con filas de hasta tres horas y cuellos de botella masivos. Aunque Homan reconoció que los elementos de ICE no cuentan con entrenamiento técnico para operar equipos de rayos X, el gobierno advirtió que implementarán medidas de seguridad “como nunca antes se han visto”, encendiendo las alarmas de organizaciones civiles que denuncian el uso de esta crisis como pretexto para cruzar bases de datos y cazar a migrantes con órdenes de deportación incluso en vuelos domésticos.
El despliegue de las fuerzas migratorias militariza de facto los aeropuertos mientras el Congreso se mantiene en un tenso choque de poderes. Los legisladores demócratas se niegan a liberar los fondos del DHS hasta que la administración republicana frene la agresividad de sus redadas, exigiendo formalmente que los agentes de ICE dejen de utilizar capuchas tácticas y requieran órdenes judiciales previas para operar. En respuesta, Trump ha utilizado el caos aeroportuario y la desesperación de los viajeros como moneda de cambio, amenazando con mantener a las fuerzas de deportación a cargo de la seguridad permanente si la oposición no cede a sus exigencias presupuestales.

