Irán acusa a EE.UU. e Israel de ataques y Jamenei advierte represalias
Las tensiones en Medio Oriente se intensificaron tras una serie de ataques atribuidos a Estados Unidos e Israel contra objetivos iraníes. El líder supremo de Irán, Alí Jamenei, denunció públicamente las ofensivas y aseguró que su país responderá de manera proporcional, calificando las acciones como una agresión directa contra la soberanía nacional.
De acuerdo con reportes oficiales, los ataques se dirigieron a instalaciones militares y estratégicas vinculadas con la Guardia Revolucionaria. Aunque no se han confirmado cifras exactas de víctimas, medios locales señalaron daños significativos en varias zonas del país.
La Casa Blanca defendió la operación como una medida preventiva frente a amenazas de seguridad regional, mientras que el gobierno israelí reiteró que no permitirá que Irán fortalezca su capacidad militar en la región. En contraste, la Unión Europea y Naciones Unidas hicieron un llamado urgente a la moderación, advirtiendo que una escalada podría desestabilizar aún más el Medio Oriente.
Jamenei sostuvo que los ataques buscan debilitar la resistencia iraní y advirtió que Teherán no permanecerá pasivo. Analistas internacionales consideran que la situación marca un punto crítico en la relación entre Irán y Occidente, en un contexto de creciente tensión por el programa nuclear iraní y la influencia de grupos armados aliados en países vecinos.
La ofensiva y las declaraciones posteriores han colocado a la región en un estado de alerta máxima, con el riesgo de que el conflicto derive en una confrontación de mayor alcance en los próximos meses.

