Inflación da un respiro: Se desacelera a 3.55% gracias al mundial
Ciudad de México.— La inflación general en México continuó su trayectoria descendente al registrar un nivel de 3.55 por ciento a tasa anual durante la primera quincena de junio. Este respiro para los bolsillos de los consumidores fue impulsado, principalmente, por la disminución en los precios de productos agrícolas, automóviles y calzado deportivo, informó este miércoles el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).
Con este resultado, el índice inflacionario suma seis quincenas consecutivas a la baja y logra ubicarse, por segunda ocasión al hilo, por debajo de la barrera del 4 por ciento, una marca que no se veía desde la primera mitad de febrero. Esta tendencia acerca cada vez más al país al objetivo trazado por el Banco de México, fijado en un 3 por ciento con un margen de tolerancia de un punto porcentual hacia arriba o hacia abajo.
El comportamiento de los índices y un hito en 10 años
El Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) reportó una reducción quincenal del 0.11 por ciento, marcando un dato histórico: es la primera vez en una década que se observa una contracción inflacionaria durante la primera quincena del sexto mes del año.
Para entender la dinámica de esta desaceleración, el Inegi desglosa el comportamiento en sus dos componentes principales. Por un lado, el índice de precios subyacente, considerado la brújula para determinar la inflación a mediano y largo plazo al eliminar los precios más volátiles, mostró un repunte del 0.19 por ciento a tasa quincenal. Este ligero avance estuvo presionado por el aumento paulatino en mercancías y diversos servicios.
Por otro lado, el índice de precios no subyacente, que agrupa precisamente a los bienes con mayor volatilidad, registró una fuerte caída del 1.14 por ciento frente a la última quincena de mayo. Su excelente desempeño se debió principalmente al abaratamiento de frutas y verduras, logrando compensar el ligero incremento del 0.10 por ciento que sufrieron los energéticos y las tarifas autorizadas por el gobierno.
La balanza de la quincena: Contrastes en los precios
El reporte del Inegi arroja fuertes variaciones dependiendo del sector. Mientras la agricultura brindó un alivio en productos básicos para la dieta mexicana, el sector turismo y de transporte experimentó alzas significativas, un factor común frente a las temporadas altas de demanda.
Entre los productos con mayor reducción de precio destacaron el chile poblano, con una contundente caída del 28.33 por ciento; el jitomate, que bajó un 23.98 por ciento; y el chile serrano, con una disminución del 15.21 por ciento. A esta lista de alimentos que abonaron a contener la inflación se sumaron la uva, los plátanos, el huevo y otras variedades de chiles frescos. Asimismo, algunos artículos no agrícolas contribuyeron a la baja, como los automóviles y los tenis, que redujeron su costo en 0.72 y 0.66 por ciento, respectivamente.
En contraparte, los consumidores resintieron encarecimientos en otros rubros clave. El aguacate se disparó con un alza del 18.51 por ciento, acompañado de insumos como la papa. Esto también impactó directamente en los precios de los servicios de comida preparada, afectando los costos en loncherías, torterías, fondas y taquerías. En cuanto a movilidad y esparcimiento, el transporte aéreo avanzó un 13.75 por ciento frente a la última quincena de mayo y los hoteles subieron un 8.73 por ciento, sumándose a los incrementos sostenidos en servicios turísticos en paquete, taxis y vivienda propia.

