Gobernación confía en el inminente fin del paro magisterial
Ciudad de México.— Tras más de dos semanas de paro nacional, el gobierno federal y la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) acordaron la instalación de una mesa de trabajo permanente. Las autoridades confían en que este avance destrabe el conflicto y permita el retorno a las aulas, aunque la decisión final del levantamiento recae en la asamblea de los docentes.
El cauto optimismo de Gobernación
Al término de un encuentro a puerta cerrada en la Secretaría de Gobernación (Segob), los titulares de la política interna y educativa del país ofrecieron un balance sobre las negociaciones. La secretaria Rosa Icela Rodríguez confirmó que “hubo un acuerdo” para mantener el diálogo ininterrumpido tanto a nivel federal como a través de mesas estatales.
Al ser cuestionada directamente sobre si la disidencia magisterial se había comprometido a levantar el plantón y el paro de labores, Rodríguez mantuvo una postura de cautela operativa:
“Eso esperamos, a eso le apostamos. […] Nosotros, hasta no ver, no creer. Somos prudentes, así que esperamos”.
La línea roja financiera: La Ley del ISSSTE de 2007
El titular de la Secretaría de Educación Pública (SEP), Mario Delgado, precisó que si bien existe una plena voluntad de diálogo institucional —reflejada en cinco reuniones recientes y más de 50 a lo largo del último año—, hay una exigencia de la CNTE que resulta inviable: la abrogación total de la Ley del ISSSTE de 2007.
Delgado justificó la negativa bajo un principio de responsabilidad hacendaria. Explicó que los diversos análisis técnicos demuestran que revertir dicha legislación tendría un impacto destructivo sobre las finanzas públicas nacionales, pues comprometería los recursos destinados a educación, salud, infraestructura y programas sociales no solo de la actual administración, sino de varias generaciones futuras.
Las alternativas y la urgencia escolar
Ante la imposibilidad de ceder en el tema del ISSSTE, el gobierno federal exhortó al magisterio a iniciar una nueva etapa de diálogo basada en rigor técnico, jurídico y financiero. La SEP puso sobre la mesa las siguientes rutas de acción:
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Pensiones solidarias: Fortalecer la vertiente pública del sistema de retiro a través de una aseguradora estatal que trabaje en conjunto con Pensionissste para garantizar pensiones dignas.
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Transparencia laboral: Concretar una reforma que blinde la relación entre el Estado y el magisterio contra prácticas de influyentismo, corrupción y venta de plazas.
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Justicia y derechos: Continuar con la reparación de daños a víctimas y la reinstalación de maestros que fueron cesados injustificadamente.
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Mitigación académica: Instalar mesas de trabajo en los estados afectados para crear estrategias contra el rezago educativo provocado por las movilizaciones.
Finalmente, el secretario de Educación subrayó que, aunque el gobierno respeta plenamente el derecho a la protesta social y la libertad de tránsito, la prioridad actual es el calendario académico: “Estamos a tiempo al día de hoy de realizar un cierre escolar satisfactorio y sin contratiempos”.

