Ganadería en Tamaulipas: un año de retos y buenos resultados
A pesar de los riesgos que representa el gusano barrenador y del cierre de la frontera para exportar ganado hacia Estados Unidos, el 2025 ha sido un año positivo para la ganadería en Tamaulipas. Autoridades estatales destacan que la entidad se mantiene libre del parásito, mientras que estados vecinos como Veracruz y Nuevo León sí han registrado casos.
El subsecretario de Desarrollo Pecuario y Forestal explicó que “A pesar del problema del gusano barrenador en México, el 2025 ha sido un buen año para la ganadería en Tamaulipas. Si la exportación de ganado en pie estuviera abierta, el productor estaría vendiendo sus becerros en alrededor de 140 pesos por kilo; sin embargo, solo con el mercado nacional se están comercializando en 110, una diferencia de 30 pesos”.
Aunque el precio es menor al que se obtendría en el mercado internacional, los 110 pesos por kilo representan un nivel histórico y muy favorable para los productores locales. “Obviamente sabemos que, si no tuviéramos el problema del gusano barrenador, estaríamos vendiendo en 140 pesos y eso lo quisiéramos todos; pero no podemos quejarnos del mercado nacional, porque la verdad está muy bien pagado”, añadió.
La escasez de becerras ha elevado su valor, ya que los ganaderos las retienen para recuperar inventarios tras los efectos de la sequía. Este año, la humedad ha permitido contar con mejores pastos, lo que facilita la recuperación de los hatos y proyecta un panorama alentador para los próximos años.
El gobierno estatal ha blindado la entrada de ganado de otras entidades para evitar contagios. Aunque en mayo se permitió el ingreso por una semana, la medida se volvió a cerrar de inmediato. Se espera que, con suficiente alimento y mejores condiciones, el próximo año también sea favorable para la producción de becerros y la venta de ganado.
Las autoridades reiteraron el llamado a los productores para reportar cualquier caso sospechoso de infestación, ya que la mosca que transmite el gusano barrenador puede afectar a animales de sangre caliente e incluso a seres humanos. Por ahora, las muestras analizadas han resultado negativas, pero se insiste en mantener la vigilancia.

