Erik Saracho, defensor de la Selva Jaguar recibe amenazas
Falla Mecanismo federal: balean a Erik Saracho, defensor del jaguar y la selva en Nayarit
La defensa territorial frente a la voracidad inmobiliaria en la Riviera Nayarita casi le cuesta la vida al activista Erik Eduardo Saracho Aguilar. Tras años de enfrentar acoso judicial, difamaciones y el congelamiento de sus cuentas bancarias por oponerse a megaproyectos en la región, el defensor del jaguar sobrevivió a un intento de asesinato a quemarropa ejecutado la mañana del pasado 11 de marzo a las afueras de su domicilio en la comunidad de San Francisco, un ataque que dejó en evidencia la inoperancia del Mecanismo de Protección para Personas Defensoras de Derechos Humanos y Periodistas.
El atentado ocurrió en punto de las 6:00 horas, cuando un sujeto armado interceptó al ambientalista y le disparó en dos ocasiones con un arma calibre 9 milímetros. De acuerdo con el testimonio de su esposa, Gabriela Loreto Gay, una de las balas impactó en su brazo y lo derribó hacia el interior de su propiedad, mientras que el segundo proyectil se fragmentó dentro de su cuerpo. Pese a estar inscritos en el padrón federal de seguridad, la familia denunció que tras accionar su botón de pánico, la ayuda oficial tardó más de una hora en arribar al lugar, obligándolos a trasladarse por sus propios medios a un hospital donde Saracho Aguilar fue sometido a una cirugía de emergencia de dos horas para extraer parte de la metralla.
La agresión armada representa el punto crítico de una escalada de intimidaciones vinculadas directamente a su labor en la protección de la Reserva de la Biosfera Sierra de Vallejo y a su oposición legal contra desarrollos como “Punta Paraíso”, un complejo que privatizó ilegalmente la playa local y que interpuso demandas bajo una figura de “Ley Mordaza” para silenciar a los activistas. Ante la presión social, la Fiscalía General de Nayarit ofreció una recompensa de 100 mil pesos por información que lleve a la captura del sicario, un caso que expone la grave crisis de violencia ecológica en México, donde el Centro Mexicano de Derecho Ambiental (CEMDA) documentó el asesinato de 25 defensores del territorio tan solo durante el año 2024.

