Cuba acepta dialogar con EE.UU. pero rechaza cambio de régimen

By Published On: febrero 4, 2026

En un momento crítico donde la supervivencia económica de la isla pende de un hilo, el gobierno de Cuba ha lanzado una propuesta diplomática de doble filo a la administración de Donald Trump, manifestando su disposición a entablar un diálogo “significativo” con Washington, pero trazando una línea roja innegociable: no habrá discusión alguna sobre un cambio de régimen ni modificaciones a su sistema constitucional.

Esta postura fue comunicada este miércoles a la cadena CNN por el viceministro de Relaciones Exteriores, Carlos Fernández de Cossío, quien, en un tono de resistencia pragmática, afirmó que La Habana no está lista para poner su soberanía política en la mesa de negociaciones, “así como suponemos que Estados Unidos no está listo para discutir su realidad económica”.

Las declaraciones del alto funcionario llegan en un punto de ebullición diplomática, días después de que el Secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio, declarara abiertamente que a su país “le encantaría ver” un cambio de sistema en la isla, intensificando la retórica de la Casa Blanca que ahora busca estrangular el suministro energético cubano como táctica de presión final tras la caída de Nicolás Maduro en Venezuela.

La situación en el terreno es descrita por Fernández de Cossío como “equivalente a una guerra” en términos de coerción económica, una crisis exacerbada tras la operación militar estadounidense de enero que no solo removió al chavismo del poder en Caracas —cortando de tajo el flujo de crudo venezolano—, sino que resultó en la muerte de más de 30 miembros de las fuerzas de seguridad cubanas, un hecho que ha conmocionado a la isla y ha puesto a sus fuerzas armadas en estado de alerta máxima con ejercicios militares constantes ante el temor de una intervención directa.

En este escenario de asfixia, donde los apagones masivos y las filas interminables en gasolineras son la norma, Trump ha ampliado su ofensiva amenazando con imponer aranceles punitivos a terceros países, específicamente a México, si continúan enviando petróleo a Cuba; aunque Trump aseguró el lunes que México suspendería los envíos, el gobierno mexicano aclaró este miércoles que sus contratos siguen vigentes, aunque buscan “formas alternativas” de ayuda para esquivar las sanciones comerciales de su vecino del norte.

Mientras la Embajada de EE.UU. en La Habana insta a sus ciudadanos a prepararse para la escasez extrema y advierte sobre protestas patrocinadas por el estado, el gobierno cubano insiste en que la cooperación en seguridad regional y narcotráfico es una mejor vía que la coerción, advirtiendo que, aunque podrían verse obligados a nuevas medidas de austeridad, no cederán ante la exigencia de Trump de devolver propiedades confiscadas tras la revolución de 1959 como moneda de cambio para su supervivencia.

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