Aumentan 34 delitos en primer año de Sheinbaum
El gobierno de Claudia Sheinbaum ha sostenido públicamente que la inseguridad en México va a la baja, sin embargo, cifras oficiales del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública revelan que durante 2025, su primer año de administración, se registró un incremento en 34 de los 55 delitos del fuero común en comparación con 2018, último año del gobierno de Enrique Peña Nieto.
Los datos muestran que delitos relacionados con violencia sexual, violencia familiar, extorsión y fraude fueron los de mayor prevalencia. El acoso sexual tuvo el aumento más pronunciado, con un crecimiento de 318 por ciento en el número de casos. También se reportaron incrementos en trata de personas, con 44.8 por ciento más víctimas en un año, corrupción de menores con 14 por ciento, y aborto con 13 por ciento.
El análisis de las carpetas de investigación revela que la incidencia delictiva aumentó en 62 por ciento respecto a 2018. La violencia de género en todas sus modalidades creció 190 por ciento, los delitos contra la libertad y seguridad sexual 172.4 por ciento, el hostigamiento sexual 147.5 por ciento, la violación equiparada 106.7 por ciento y el abuso sexual 75.1 por ciento. A estos se suman delitos contra la vida e integridad corporal, con un alza de 96.6 por ciento, narcomenudeo con 77.9 por ciento, fraude con 64.1 por ciento y extorsión con 55.5 por ciento.
En contraste, algunos delitos de alto impacto mostraron reducciones importantes. El homicidio doloso disminuyó 31.3 por ciento, el secuestro cayó 65.5 por ciento, el robo de vehículo automotor bajó 46.5 por ciento, el robo a negocio 42.3 por ciento y el robo a casa habitación 56.4 por ciento. Estas caídas explican por qué el total agregado de delitos parece estable, pese al aumento en la mayoría de los subtipos del fuero común.
La presidenta Sheinbaum ha reiterado en conferencias que “todos los delitos van a la baja”, salvo la extorsión, aunque los datos oficiales contradicen esa narrativa. Entre 2024 y 2025 varios delitos siguieron creciendo tanto en carpetas como en número de víctimas, lo que refleja que más personas están siendo afectadas por cada hecho denunciado.
El balance evidencia que, aunque algunos delitos patrimoniales y de alto impacto han disminuido, la violencia de género y los delitos sexuales se han disparado, convirtiéndose en uno de los principales retos de la administración. La discrepancia entre el discurso oficial y las cifras del Secretariado Ejecutivo abre un debate sobre la efectividad de las políticas de seguridad y la necesidad de atender con mayor urgencia los delitos que afectan directamente a mujeres, niñas y adolescentes.
El primer año de gobierno de Claudia Sheinbaum deja así un panorama complejo: una baja en homicidios y secuestros, pero un aumento significativo en delitos que vulneran la integridad y la seguridad de la población, especialmente en materia de violencia sexual y familiar.

