Alerta sanitaria en el Sur Gusano Barrenador avanza rápiso y suma 20 casos en Tamauilpas en menos de un mes
Las alarmas del sector pecuario se han encendido en Tamaulipas ante la confirmación de una propagación acelerada del gusano barrenador del ganado, una plaga que, tras décadas erradicada, ha logrado infiltrar los filtros sanitarios del estado acumulando ya 20 casos positivos en menos de 35 días.
Según el último reporte oficial del Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica) y la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (Sader), la situación epidemiológica se ha concentrado peligrosamente en la zona sur de la entidad, convirtiendo al municipio de González en el epicentro actual del brote con un total de 30 reportes históricos y cuatro casos activos al día de hoy, seguido por El Mante con tres casos activos, mientras que Altamira, Aldama, Ciudad Madero, Gómez Farías y Llera —donde se detectó el “paciente cero” el pasado 29 de diciembre de 2025— mantienen un caso activo cada uno.
De los 20 contagios confirmados en este breve periodo, 12 permanecen en estatus activo, lo que ha obligado a las autoridades federales y estatales a desplegar un operativo de contención de emergencia que incluye el establecimiento de perímetros sanitarios estrictos cada vez que se valida un positivo, buscando aislar la infestación antes de que se vuelva incontrolable.
La gravedad del escenario obligó a una intervención directa del gobierno federal; a principios de mes, el titular de la Sader, Julio Berdegué Sacristán, se trasladó al sur del estado para reunirse de urgencia con el gobernador Américo Villarreal Anaya y blindar la estrategia de defensa.
La mayor preocupación no radica solo en los casos internos, sino en la inminente amenaza que representa la frontera con Veracruz, entidad que se ha convertido en un foco de infección masivo con 2,203 casos registrados, muchos de ellos en la Huasteca Norte colindante con territorio tamaulipeco.
Ante este “efecto cucaracha”, se han fortalecido los filtros de inspección zoosanitaria y se ha intensificado la campaña preventiva en zonas urbanas y rurales, aplicando ivermectina a ganado, caballos e incluso perros en las colonias del norte de Tampico que colindan con Altamira y Madero; cabe destacar que, hasta el momento, el puerto de Tampico se mantiene como el único bastión libre de la enfermedad en la conurbación.
La estrategia es clara: mantener un “muro sanitario” rígido para evitar que la larva, que devora el tejido vivo de los animales de sangre caliente, devaste la ganadería local como lo ha hecho en el estado vecino, manteniendo a las brigadas de Ecología y Desarrollo Rural en alerta máxima permanente.

