Cuba impulsa red solar con apoyo chino
En un intento por mitigar la profunda crisis energética que atraviesa la isla, el gobierno de Cuba ha puesto en marcha un ambicioso plan de transición hacia las energías renovables, respaldado estratégicamente por la República Popular China.
Esta iniciativa, calificada por autoridades locales como el inicio de una “revolución solar”, contempla la instalación masiva de parques fotovoltaicos a lo largo del territorio nacional para estabilizar el deficiente sistema eléctrico que ha provocado apagones crónicos durante los últimos años.
El proyecto binacional se sostiene sobre la base de acuerdos de cooperación técnica y suministro asiático, permitiendo la llegada de miles de paneles solares y equipamiento de última generación a puertos cubanos. De acuerdo con especialistas del sector energético, la dependencia histórica de Cuba hacia los combustibles fósiles importados ha mermado gravemente su economía, por lo que esta inyección de infraestructura verde representa una medida de emergencia vital para garantizar el suministro básico tanto a zonas residenciales como a los polos productivos del país.
Aunque la consolidación de esta red tomará tiempo para reflejar una solución definitiva a los cortes de luz, la alianza subraya un fortalecimiento en los lazos geopolíticos entre La Habana y Beijing. Analistas internacionales coinciden en que este despliegue tecnológico no solo ofrece una alternativa viable para la colapsada red eléctrica cubana, sino que también posiciona a China como el principal socio estratégico en la modernización de la infraestructura crítica de la isla caribeña a largo plazo.

