Relevo en Bienestar
El ajedrez político de la Cuarta Transformación ha cobrado su primera pieza clave en el gabinete federal. Ariadna Montiel Reyes presentó este miércoles su renuncia a la titularidad de la Secretaría del Bienestar, cargo que ocupaba desde 2022 y en el que había sido ratificada al inicio del actual sexenio, para buscar la presidencia nacional de Morena. Su salida, sin embargo, deja tras de sí una administración severamente cuestionada por deficiencias operativas, opacidad en el manejo de recursos y un trato logístico indigno hacia los sectores más vulnerables del país.
Aunque la presidenta Claudia Sheinbaum reconoció públicamente el trabajo de Montiel y le deseó éxito en sus “nuevas tareas”, la realidad documentada de la Secretaría del Bienestar contrasta con el discurso oficial. Durante la gestión de Montiel, la dependencia acumuló múltiples observaciones por parte de la Auditoría Superior de la Federación (ASF), exhibiendo un descontrol crónico en los padrones de beneficiarios. Las auditorías revelaron de manera constante la dispersión de millones de pesos a personas fallecidas, registros duplicados y una alarmante falta de transparencia en la nómina y operación de los “Servidores de la Nación”, una estructura frecuentemente señalada por su presunto uso electoral.
A nivel de campo, la herencia administrativa de Montiel se refleja en la crisis permanente del Banco del Bienestar. La transición forzada para el cobro exclusivo en esta institución derivó en un colapso logístico continuo: miles de adultos mayores sometidos a filas de horas bajo el sol, cajeros automáticos sin efectivo y un déficit en la atención al cliente que desvirtuó el propósito social de los programas.
Leticia Ramírez asume el control del aparato social Para intentar estabilizar la dependencia que maneja el presupuesto social más grande del país, la presidenta Sheinbaum anunció el nombramiento de Leticia Ramírez Amaya, exsecretaria de Educación Pública en el sexenio obradorista. Durante el anuncio, Sheinbaum intentó calmar la incertidumbre operativa asegurando que la entrega de apoyos está garantizada por la Constitución. “Trabajaremos con amor y convicción para que el bienestar y la justicia social continúen llegando a todas las familias mexicanas”, declaró Ramírez al asumir el cargo.
Por su parte, Montiel Reyes enfocará ahora su maquinaria política hacia el Congreso Nacional de Morena, convocado para este próximo 3 de mayo en el World Trade Center de la Ciudad de México. Allí, la exfuncionaria —quien inició su carrera en el movimiento estudiantil de la UNAM en 1999 y transitó por el PRD antes de consolidarse en la 4T— buscará ocupar el lugar que dejó vacante Luisa María Alcalde.

