Sener descarta fracking en Tamaulipas por ahora

Por: Publicado: Agosto 13, 2026

El fracking no está en marcha en Tamaulipas ni existe confirmación de que vaya a realizarse, aclaró el secretario de Desarrollo Energético, Walter Ángel, quien advirtió que cualquier proyecto estaría condicionado a estrictos criterios ambientales, principalmente a la disponibilidad de agua salada.

El funcionario señaló que la zona con mayor potencial sería la Cuenca de Burgos, aunque insistió en que todavía no hay una señal positiva de que hayan comenzado trabajos de fracturamiento hidráulico.

“Hasta ahorita nosotros no hemos tenido una señal positiva de que ya haya empezado algo”, declaró.

Ángel explicó que la presidenta Claudia Sheinbaum ha rechazado el uso de agua dulce para este tipo de actividades, debido a que debe reservarse para el consumo humano, los animales y la agricultura, especialmente en regiones con estrés hídrico.

En caso de que existan aguas con alto contenido de sales a determinada profundidad y estas puedan ser utilizadas sin afectar los mantos destinados al consumo humano, los expertos tendrían que determinar si es técnicamente viable emplearlas. Sin esa condición, sostuvo, el proyecto no podría realizarse.

“Si no hay agua salada, es imposible que se haga”, afirmó.

No existe fracking activo en Tamaulipas

El secretario rechazó versiones sobre un supuesto crecimiento del fracking en la entidad y aseguró que actualmente no existen proyectos activos de extracción de gas no convencional mediante fractura hidráulica.

“En no convencional no hay, no existe. Eso es mentira”, expresó.

Aclaró que Tamaulipas sí cuenta con actividades petroleras convencionales y con un alto potencial de hidrocarburos, pero que una cosa es la capacidad geológica de la Cuenca de Burgos y otra muy distinta que ya existan proyectos autorizados o en operación.

La Cuenca de Burgos se extiende desde Soto la Marina hacia el municipio de Burgos y otras zonas del noreste del país. Sin embargo, el funcionario reconoció que todavía corresponde a las autoridades federales y a los especialistas realizar las investigaciones necesarias para determinar si puede desarrollarse algún proyecto.

Estado exige participar en consultas

Ante la posibilidad de que se evalúe un proyecto en la zona de La Pateriza, Ángel afirmó que la Secretaría de Energía Federal sería la responsable de dialogar con la población.

No obstante, aseguró que el Gobierno de Tamaulipas buscará participar en las investigaciones, consultas y acuerdos con las comunidades.

El secretario cuestionó que en otros proyectos energéticos las empresas hayan negociado directamente con los territorios sin incluir a las autoridades estatales, lo que posteriormente genera conflictos y falta de claridad sobre los compromisos asumidos.

“Si se hace algo, queremos estar presentes”, sostuvo.

La exigencia resulta relevante, pero hasta ahora no se ha informado qué mecanismo utilizaría el estado para garantizar una consulta efectiva, qué comunidades serían convocadas ni cómo se protegerían sus derechos en caso de que el proyecto avanzara.

Si hay riesgo ambiental, no se realizaría

Walter Ángel aseguró que si no se cumplen las condiciones ambientales, el fracking no se llevaría a cabo.

“Si no logramos que se cumplan esas condiciones, no se hace”, afirmó.

También reconoció que incorporar mayores controles ambientales podría encarecer el gas producido en Tamaulipas frente al que se importa de Estados Unidos. Aun así, defendió la posibilidad de desarrollar recursos propios para reducir la dependencia energética y la vulnerabilidad ante cambios comerciales o aranceles.

El argumento oficial se basa en la necesidad de contar con hidrocarburos para mantener actividades industriales que, según el funcionario, no pueden sustituirse completamente con electricidad.

Sin embargo, esa necesidad no elimina la obligación de demostrar que el proyecto es seguro. Por ahora no existen trabajos confirmados, estudios públicos ni autorización anunciada para practicar fracking en Tamaulipas.

La postura estatal es, por tanto, preventiva y condicionada: la Cuenca de Burgos tiene potencial, pero no hay proyecto en operación; el fracking no está confirmado y solo podría avanzar si se demuestra que existen condiciones ambientales, agua salada disponible, participación comunitaria y garantías para evitar daños.