Toallas anti-ICE marcan el Super Bowl 2026

By Published On: febrero 8, 2026

Miles de asistentes recibieron pañuelos amarillos con la imagen de un conejo pateando un bloque de hielo, una protesta visual diseñada por el caricaturista Lalo Alcaraz que convirtió la previa del partido en una manifestación contra las redadas masivas.

Lo que parecía ser un accesorio más para animar el duelo entre los Seahawks y los Patriots en el Levi’s Stadium se transformó este domingo en uno de los actos de protesta más visibles de los últimos años en un evento deportivo de esta magnitud. Horas antes del inicio del Super Bowl LX, un colectivo de activistas distribuyó de manera gratuita cerca de 25 mil toallas con un mensaje claro y directo: “ICE Out”.

Los pañuelos, que a primera vista recordaban a las famosas Terrible Towels de la NFL, portaban en realidad una carga política inspirada en la figura del artista principal del medio tiempo, Bad Bunny. El diseño, creado por el reconocido caricaturista chicano Lalo Alcaraz, mostraba la ilustración de un conejo pateando con fuerza un bloque de hielo, un juego de palabras visual que exige la salida de la agencia de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) de las comunidades latinas.

La acción fue organizada por el grupo CONTRA-ICE y tomó por sorpresa a la seguridad del estadio en Santa Clara.Aunque no se trató de mercancía oficial autorizada por la liga ni por el equipo del cantante puertorriqueño, la conexión fue innegable. Apenas una semana antes, durante la ceremonia de los Grammy, Benito Martínez Ocasio había cerrado su discurso de aceptación con la misma consigna, criticando abiertamente el endurecimiento de las políticas migratorias y las redadas que se han intensificado en los últimos meses bajo la actual administración federal en Estados Unidos.

Testigos en las inmediaciones del recinto reportaron que el ambiente festivo se mezcló con consignas de resistencia. Familias latinas, muchas de ellas residentes en California, ondearon las toallas no solo como apoyo al artista boricua, sino como un símbolo de rechazo al miedo que impera en ciudades santuario ante las amenazas de deportaciones exprés. La imagen del “conejo rebelde” se viralizó rápidamente en redes sociales, eclipsando por momentos la conversación puramente deportiva.

El impacto de la protesta trascendió las gradas. Mientras Bad Bunny ejecutaba un espectáculo de medio tiempo cargado de referencias a la identidad caribeña y la resistencia cultural —acompañado sorpresivamente por Lady Gaga y Ricky Martin—, las toallas amarillas eran visibles en varios sectores del estadio, creando un mosaico no planeado por los organizadores.

Hasta el momento, la NFL no ha emitido una postura oficial sobre la distribución de estos artículos dentro de su perímetro de seguridad, aunque la acción ha reavivado el debate sobre la politización del Super Bowl. Por su parte, figuras conservadoras cercanas a la Casa Blanca calificaron el acto y el espectáculo de medio tiempo como una provocación innecesaria, mientras que organizaciones pro-inmigrantes celebraron que, una vez más, la cultura pop sirviera como vehículo para visibilizar la crisis humanitaria en la frontera.

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