Más de 263 mil personas viven en pobreza en el sur de Tamaulipas
A pesar del desarrollo económico e industrial en la zona conurbada del sur de Tamaulipas, los municipios de Tampico, Ciudad Madero y Altamira suman un total de 263 mil 191 personas que viven en condición de pobreza.
Las cifras, reveladas a través del Informe Anual sobre la Situación de Pobreza y Rezago Social 2026 de la Secretaría de Bienestar y publicadas en el Diario Oficial de la Federación, evidencian las carencias sociales que persisten en la región metropolitana.
Del volumen total de habitantes afectados por esta situación socioeconómica, el documento detalla que 235 mil 363 se encuentran clasificados en el rango de pobreza moderada. En un escenario de mayor vulnerabilidad, 27 mil 828 personas enfrentan un grado de pobreza extrema, lo que implica deficiencias severas en su acceso a derechos fundamentales y a una canasta básica alimentaria.
El análisis desglosado por municipio coloca a Altamira como la localidad con el mayor rezago territorial, al concentrar a 123 mil 363 personas en pobreza, una cifra que representa el 42.1 por ciento de su población total. Dentro de esta demarcación, 107 mil 056 residentes se ubican específicamente en el nivel de pobreza moderada. Le sigue el puerto de Tampico, donde 89 mil 907 habitantes, equivalentes al 28.8 por ciento de su población, viven con recursos y servicios insuficientes; de estos, 83 mil 275 se mantienen en el estrato moderado.
Por su parte, Ciudad Madero registra la cifra más baja de la zona conurbada. Las estadísticas del gobierno federal contabilizan a 49 mil 921 maderenses en situación de pobreza, lo que significa un 23.4 por ciento de sus habitantes, con 45 mil 032 personas bajo el parámetro de pobreza moderada.
Para la construcción de estos indicadores se utiliza una metodología de medición multidimensional que evalúa no solo el ingreso económico de las familias, sino también diversas carencias estructurales. Entre los factores determinantes para clasificar el nivel de pobreza de la población se analizan el rezago educativo, la falta de acceso a servicios de salud y seguridad social, las condiciones de infraestructura de la vivienda y el acceso garantizado a una alimentación nutritiva y de calidad.

