Confrontan a Máynez en San Lázaro
Ciudad de México.— Tras el altercado registrado en las instalaciones de la Cámara de Diputados, donde el ciudadano Carlos Gutiérrez increpó al legislador Jorge Álvarez Máynez y arrojó agua sucia sobre el logotipo de Movimiento Ciudadano (MC), la bancada del partido naranja emitió un fuerte posicionamiento.
Los legisladores calificaron la agresión como una “bajeza” y subrayaron que las diferencias ideológicas deben dirimirse en el estrado y a través del debate parlamentario, no mediante actos de vandalismo o confrontación física que degradan el recinto legislativo.
Representantes de Movimiento Ciudadano dejaron claro que no respaldan en absoluto la postura ni las acciones del manifestante. Advirtieron que este tipo de provocaciones solo buscan desviar la atención de los verdaderos problemas estructurales que enfrenta el país, utilizando el incidente del “agua sucia” como una cortina de humo para ocultar la grave crisis hídrica y presupuestal que el gobierno federal ha provocado en los estados gobernados por la oposición.
El Zapotillo y la asfixia presupuestal a Jalisco
Al abordar el tema del agua, los diputados de MC aprovecharon para lanzar un duro reclamo contra las políticas de la pasada y actual administración federal, recordando específicamente las decisiones tomadas por el expresidente Andrés Manuel López Obrador respecto a la infraestructura hidráulica en Jalisco.
Señalaron que la decisión de reducir la altura de la cortina de la presa El Zapotillo limitó drásticamente la capacidad de almacenamiento y suministro del embalse, comprometiendo severamente el abasto de agua potable para millones de habitantes en la región de Los Altos y el Área Metropolitana de Guadalajara.
A esta situación, denunciaron, se suma un evidente castigo económico. De acuerdo con la dirigencia estatal de MC, el gobierno federal ha dejado a Jalisco prácticamente sin recursos públicos para infraestructura hídrica en el reciente proyecto de presupuesto, asignando montos ínfimos frente a las bolsas multimillonarias destinadas a entidades gobernadas por el oficialismo.
Los legisladores concluyeron que, mientras el gobierno recorta participaciones federales y abandona a los estados frente a la crisis climática, resulta inaceptable que se toleren espectáculos de agresión en San Lázaro en lugar de debatir soluciones reales para garantizar el derecho al agua.

