Polémica por ejecución con fusilamiento en EE. UU.
El secretario de Defensa de Estados Unidos, Pete Hegseth, anunció la reanudación de las ejecuciones militares mediante fusilamiento, generando un intenso debate jurídico y ético sobre los castigos capitales dentro del sistema de justicia castrense.
De acuerdo con las declaraciones emitidas por el titular del Pentágono, esta medida busca restablecer métodos tradicionales de sanción capital para delitos considerados de extrema gravedad cometidos en el fuero militar, marcando un giro drástico en las políticas punitivas de las fuerzas armadas estadounidenses. La decisión detalla que los procedimientos se llevarán a bajo estrictos protocolos normativos internos, reactivando una modalidad de ejecución que no se había aplicado en el país durante las últimas décadas y abriendo un nuevo flanco de discusión sobre los derechos fundamentales y los convenios internacionales suscritos por la nación norteamericana.
La postura de la dependencia federal provocó de inmediato duras críticas por parte de organizaciones defensoras de derechos humanos, colectivos jurídicos y expertos en derecho internacional humanitario, quienes advirtieron que el uso del fusilamiento representa un retroceso inadmisible en materia de dignidad humana. Por su parte, los sectores que respaldan la directiva argumentan que el restablecimiento de estas medidas fortalece la disciplina interna y responde con firmeza ante crímenes graves que agravian a la institución militar y a la sociedad en su conjunto.

