Cobro millonario y nula productividad: el costo de diputados federales de Tamaulipas
Con un costo cercano a los 20 millones de pesos al erario público y una deficiencia legislativa comprobable, los ocho diputados federales de Tamaulipas de la Cuarta Transformación (Morena, Partido Verde Ecologista de México y Partido del Trabajo) exhiben un desempeño sostenido en la baja productividad y la dependencia de firmas colectivas.
De acuerdo con información pública, cada legislador ha percibido 2 millones 451 mil 750 pesos en un periodo de 19 meses, producto de un salario mensual de 110 mil 578 pesos y un aguinaldo de 215 mil 223 pesos. Pese a este nivel de ingresos, la revisión de su trabajo arroja que solo dos de los ocho representantes cuentan con iniciativas aprobadas de forma individual, mientras que el resto recurre a propuestas grupales o adhesiones para justificar la ocupación de su escaño.
Morena: escaños onerosos y ausencia de resultados individuales
En la bancada de Morena, la labor de Adrián Oseguera Kernion es estadísticamente inexistente. El diputado por la segunda circunscripción no ha presentado una sola iniciativa individual en todo el periodo; su registro se limita a una adhesión y una propuesta en grupo en 2024, ambas sin resultados. Su única participación en una iniciativa colectiva implicó un costo estimado de 2 millones 451 mil 750 pesos.
En la misma fracción, Claudia Alejandra Hernández Sáenz y Blanca Araceli Narro Panameño acumulan nueve iniciativas individuales cada una, además de participaciones conjuntas. Ninguna de sus propuestas ha sido aprobada; todas operan bajo el estatus de pendientes o retiradas, a pesar de que ambas legisladoras ocupan el cargo por segundo periodo consecutivo, promediando un costo de 271 mil 929 pesos por cada iniciativa ingresada.
PVEM: simulación y alto costo sin impacto jurídico
La operatividad del PVEM expone un gasto público elevado frente a un impacto legislativo inexistente. El neolaredense Carlos Canturosas Villarreal, acumula nueve iniciativas individuales sin aprobación, 14 en grupo y cuatro adhesiones, arrastrando 20 propuestas pendientes, tres retiradas y una desechada; cada una de ellas con un costo aproximado de 261 mil 426 pesos.
El victorense José Braña Mojica registra siete iniciativas propias y 14 colectivas, con cero aprobaciones y un gasto cercano a los 326 mil 900 pesos por propuesta. Dentro del mismo partido, Casandra De los Santos Flores suma diez iniciativas individuales con dos aprobaciones de impacto administrativo, promediando 240 mil 368 pesos por propuesta.
Mientras que Mario Alberto López Hernández concentra 33 propuestas individuales con solo dos aprobaciones, estimando 52 mil 165 pesos por iniciativa. A nivel de bancada, el PVEM solo suma tres aprobaciones conjuntas en materia de sanciones ambientales.

PT: burocracia colectiva y deficiencia comprobable
Por parte del PT, la representante del Distrito 7, Olga Juliana Elizondo Guerra, registra 16 iniciativas propias, 11 en grupo y ocho adhesiones, con un costo promedio de 153 mil 234 pesos por propuesta.
En su totalidad, el análisis documental de la bancada tamaulipeca en la Cámara de Diputados demuestra un gasto exorbitante ininterrumpido frente a una producción legislativa mínima, amparada sistemáticamente en el trabajo compartido y sin reflejar modificaciones sustanciales en el marco jurídico o social del país.

